WHITTINGTON
Té Blanco

El té blanco o té del emperador es una auténtica bebida de culto, extendiéndose su uso a partir del siglo XVII. Los singulares y exquisitos tés blancos no se someten a fermentación, y se obtienen a partir de las hojas más jóvenes recolectadas exclusivamente en primavera. Para apreciar y captar mejor y durante más tiempo la multiplicidad de los sabores y aromas de este té, tras haber consumido un abundante sorbo, se «degusta entre los dientes», es decir, se apoya la lengua en el paladar y se presiona ligeramente, permitiendo la oxigenación de la infusión.